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Los "ayes" del migrante Porque la esperanza es lo primero que ahorramos... Viene siendo ya un lugar común el tema de los emigrantes. Ya por los siniestros acontecimientos recientes de un significativo número de paisanos que murieron en el intento de llegar a EEUU, ya porque en los últimos años han enfilado unos dos millones de paisanos al extranjero, ya por la costosa e irreparable conmoción familiar y social que causa esta migración, o por la preocupación de ciertos sectores de la sociedad para combatir el coyoterismo, en fin, tantas mesas redondas con el cacareado tema. Realmente el camino está empedrado de buenas intenciones. No se ha hecho lo debido para tratar el fenómeno de la migración, o mas bien diré: sus efectos y derivaciones. El que se va se va y solo piensa en llegar. Una vez llegado tiene que buscar pan, techo y empleo con las enormes murallas del idioma, clima, desconocimiento de la nueva ciudad y la manera de transportarse, que si en bus y-o tren,... aprender enterito elementales costumbres de los citadinos, luchar cada día para no alargar más el desempleo ya que hay que trabajar en lo que sea para pagar la deuda, es decir, no es fácil ser emigrante. Y no quiero ni hablar si es que el viajante se enferma en estas tierras y no tiene seguro médico, como es el triste caso de la mayoría de los emigrantes. Una vez conseguido el trabajo hay que esperar que el empleador no sea exigente respecto a la presentación de los famosos "papeles", y más bien no se aproveche de la triste realidad del recién llegado y pague por lo menos el mínimo básico ($5,25 la hora) y ojalá el "overtime" o sobre tiempo después de las 40hrs. A $7,50 la hora. Muchas veces pagan tiempo regular sin importar el número de horas semanales. Hay ecuatorianos y otros extranjeros que trabajan hasta 90 horas a la semana y han conseguido la fama ser "buenos trabajadores" (esclavos por convicción y necesidad) y estos empleadores hasta se admiran de la lastimera realidad sociopolítica y económica del Ecuador con tan buenos trabajadores que somos (?). De todas maneras el tiempo vuela y muchos quisieran volver, pero ¿para qué? pese a que ya han aprendido de los gringos algunos oficios y temen ensayar en la tierra propia sus habilidades de la cocina internacional, o de la mecánica industrial, pequeños negocios, artesanos muy calificados y con dominio amplio de la tecnología, profesionales odontólogos, de la informática, la lista es más amplia; es que no tienen ningún respaldo del Estado ecuatoriano. Ya sabemos la banca corrupta no puede haber sido peor especialmente con los ecuatorianos ausentes. Creo que se debe incentivar el retorno de los connacionales a su lar querido. El País ganaría muchísimo al aprovechar la experiencia de estos trabajadores forjados al compás del primer mundo y que vendrían con sus capitalitos a iniciar pequeñas empresas. Pero a ningún honorable diputado se le ha ocurrido concebir un práctico proyecto de ley que reforme urgente la inquisidora y teledirigida "Ley de Aduanas" por ejemplo, ¿porqué no permitir que los ecuatorianos que hubieren residido en el exterior por más de dos años puedan traer al país sus herramientas de trabajo, suministros para instalar tal o cual negocio, sus efectos personales, un automóvil de uso personal que no necesariamente deba ser del año, en fin : INCENTIVAR con la exención de impuestos, tasas, y otros gravámenes que lo que hacen es evitar la venida de pequeños capitales y su positivismo? ¿no creen que muchos vendrían a invertir y generar trabajo acá? Pero ¡no! están muy ocupados preparando discursos y apariciones públicas y de los hechos? morquechos. También pueden ellos, (los honorables) facilitar la formación de pequeñas empresas con elementales reformas a la Ley de Compañías, debe implementarse una institución que facilite líneas de crédito para estos efectos, se debería crear un instituto de capacitación de negocios (importación-exportación) para el ecuatoriano ausente en el lugar de su nueva residencia (Nueva York, Miami, Los Ángeles, Madrid, etc. etc.) para que el ahorrista viajero sepa qué y cómo hacer con su plata cuando regrese a su tierra; en fin, pero la miopía puede más. Creo que los líderes políticos deben saber que la hora de ir pensando realidades, ha llegado. La misma Universidad estatal o privada pueden calar muy hondo en la comunidad austral, solo hace falta decisión e iniciativa. Existe una sede de la U. Particular de Loja, pero es completamente desconocida y cuando se llama ni el teléfono contestan en buen español: ya basta de tanta mesa cuadrada en retóricas, vamos a los hechos. Como siempre: Uds. Tienen la palabra, honorables señores diputados.
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