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LA JUSTICIA POR DELANTE No es demagógico, decir que la regulación de la inmigración es un modo egoísta e insolidario de mantener el status quo los países ricos con sus privilegios y los pobres con sus desgracias. Es el fracaso de una civilización que vincula su futuro a vallas más altas y deportaciones al desierto, porque se muestra incapaz de encontrar otras fórmulas para que la comida, la educación o la salud sean patrimonio de todos. El fallo que ilustra estas páginas no es el primero que enmienda la plana a Delegación de Gobierno para decirle que es posible sortear los vericuetos de los textos legales, en ocasiones tan alejados de la realidad, para dar salida a situaciones humanas desesperadas. MARIA FERRER
*Este contenido debido a su importancia nos envió por mail para su publicación uno de nuestros suscriptores; pero lamentamos no conocer el contexto en el que se publicó, ni poder ampliar información sobre la autora.
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