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INMIGRACIÓN Dos Mitos sobre las Migraciones Según el Diccionario de la Lengua Española, un mito es "un relato o noticia que desfigura lo que realmente es una cosa y le da apariencia de ser más valiosa o más atractiva". Por tanto, con el mito se desfigura la realidad y se ofrece algo mas atractivo de lo que realmente es. Cuando hablamos de migraciones, en estos momentos en España también hablamos frecuentemente de dos mitos: El estadístico y el de la ilegalidad de las personas. El Mito Estadístico.- consiste en introducir en el mismo bloque estadístico a los extranjeros en sentido propio y a los ciudadanos de la Unión Europea que no sean españoles. Los ciudadanos de la Unión Europea (que se hallen en nuestro país) no son extranjeros, a pesar de que no tengan la nacionalidad española. Así lo dicen los tratados, por ejemplo el Convenio de 1990 de Aplicación del Acuerdo de Schengen, en su art. 1. Este convenio obliga a España; luego nuestro gobierno, cuando intencionadamente infla las estadísticas de extranjeros (a través de esta técnica), como mínimo se olvida de este convenio. Hemos de preguntarnos por qué se produce este mito, qué finalidad tiene. La finalidad resulta bastante clara: Difundir que el número de extranjeros en España se incrementa de modo muy rápido; de esta forma se desfigura la realidad y se crea miedo entre los españoles sobre una pretendida invasión realizada por los extranjeros. Estamos ante una finalidad teñida de xenofobia, con objetivos electoralistas, porque suele rendir buenos resultados electorales en algunos momentos. Por otra parte nos encontramos con el MITO DE LA ILEGALIDAD DE LAS PERSONAS. Según este mito, se ilegaliza a las personas no a sus actos. El mito se estructura en dos movimientos: a) En el primer movimiento se afirma que algunas personas (que han entrado ilegalmente en territorio español, o sea han realizado un acto ilegal) son personas ilegales. Desde el punto de vista del Derecho ninguna persona es ilegal, aunque sí pueden ser ilegales sus actos. Todas las personas, por el simple hecho de ser personas, tienen derechos humanos, que los Estados deben concedernos. Pues bien, al hablar de"migrantes ilegales" o de "!personas ilegales", con estas dos sencillas palabras criminalizamos y deshumanizamos a esas personas. Se criminaliza a las personas como si el hecho de cruzar ilegalmente una frontera constituyese el mayor de los crímenes internacionales, un crimen que el Estado debe reprimir por todos los medios. b) El segundo movimiento permite afirmar que, contra la inmigración ilegal, vale todo, cualquier medida resulta legítima. En la realidad actual, cuando se está hablando de esta materia, el Gobierno, los medios de comunicación, etc., se valen de este mito, simplificador y peligroso para los Derechos Humanos de los migrantes: 2 -Simplificador porque las situaciones de irregularidad de las personas pueden ser muy distintas: Desde quien se oculta de la justicia por haber cometido delitos comunes, hasta quien huye de una persecución política del dictador de turno o de una persecución racial, nacida en lo más profundo de la irracionalidad. -Peligroso para los Derechos Humanos de los migrantes porque, con el pretexto de luchar contra la inmigración irregular, pueden justificarse expulsiones ilegales de extranjeros, privación de derechos de los mismos, etc. En síntesis, los mitos brevemente expuestos resultan hoy claramente insostenibles y peligrosamente manipulados; sirven a un fin, mantenimiento del poder, imposición de intereses políticos, etc. Este fin olvida deliberadamente que los inmigrantes, se hallen regular o irregularmente en España, siguen siendo personas humanas y, como personas, continúan teniendo Derechos Humanos. Ángel G. Chueca Sancho Universidad de Zaragoza y Postgrado E-Learning en Migraciones Internacionales y Extranjería.
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